Cruella de Vil logra salir de la cárcel después de someterse a un tratamiento con el que parece haberse curado de su obsesión por las pieles y el abrigo hecho con los dálmatas. Pero el tiempo pasa y las auténticas aficiones y perversiones vuelven a manifestarse con todo su esplendor, sobre todo cuando aparece una hermosa perrita dálmata sin manchas, la número 102.





¿Todavia no eres miembro de cinetube?
Únete y forma parte de más de 350.000 usuarios registrados.
Registro de nuevo usuario